Descripción del libro
La figura de Salomé emerge del fondo con el plato que lleva la cabeza cortada del Bautista. El Evangelio cuenta, de hecho, que Herodes Antipas había hecho arrestar al santo por las críticas a su unión con Herodias, ya esposa de su hermano, pero que no había tenido el valor de hacerlo matar. Durante un banquete, Salomé se exhibió en un baile sensual que impactó a Herodes hasta el punto de prometerle cumplir cualquiera de sus deseos; la niña, instigada por su madre, pidió entonces tener en una bandeja la cabeza de Juan Bautista. La versión de Guido Reni se centra en la puesta en escena del contraste entre el macabro episodio narrado y el rostro suave de Salomé, que apunta sus ojos al espectador, manteniendo al mismo tiempo una distancia fría e impersonal, acentuada por la sabia técnica pictórica utilizada por el pintor, que hace emerger del lienzo sus ricas vestiduras y su turbante a través de pinceladas largas y con cuerpo.