Imagen de Omero cieco

Descripción del libro

La pintura representa al poeta griego, Homero, ciego, tocando el 'lirone' y dictando versos al joven alumno representado a su izquierda. La pintura fue restaurada por Giovanni Beretta y dos de sus colaboradores, bajo la dirección de Tommaso Minardi, en agosto de 1832 (Ventra, en Storie di Palazzo 2017, pp. 43, 221). En 2011-2012 fue restaurado por Roberto della Porta bajo la dirección de Angela Negro. A diferencia de lo que escribió Richard Cocke en 1972, la primera cita de este cuadro como obra de PierFrancesco Mola no es de la época moderna («The picture, whose attribution to Mola is modern») sino que está contenida en el inventario de 1750 de la colección Corsini publicado por Giuseppina Magnanimi en 1980. En este inventario (Ba, n.15) la pintura se describe así: «Homero que dicta los versos a un joven dl [sic] Mola» y se cita entre «todos los cuadros de la Sra.: Card: Lorenzo Corsini»; el cardenal Lorenzo Corsini (1652-1740), hasta la fecha el propietario más antiguo de la pintura, se convirtió en papa en 1730 con el nombre de Clemente XII. En 1791 Mariano Vasi, en su Itinerario instructivo de Roma, recuerda a Homero como obra de Mola y en 1870 Xavier Barbier de Montault lo describe, como obra de Mola, así: «Homère chantant l'Iliade, en s'accoppagnant du violoncelle». Cuando Hermann Voss publicó, hace un siglo, en 1910, la pintura como autógrafo de Mola, no conocía ni el inventario del siglo XVIII, ni el texto de Vasi ni siquiera el catálogo de Barbier de Montault; atribuyó el Homero al artista del Tesino solo sobre la base de su intuición de conocedor. De esta composición eran conocidas, desde el siglo XVIII en Roma, al menos tres redacciones que aparecen en el manuscrito de Giuseppe Ghezzi publicado por Giulia De Marchi en 1987, dos de ellas se expusieron en las exposiciones anuales que se celebraban en San Salvatore in Lauro: en 1707 una de cuatro palmas, más pequeña que esta Corsini, pertenecía al embajador de España, en 1712 otra, de las mismas medidas que la anterior, era propiedad del señor Francesco Meola, mientras que una tercera, evaluada, por mano anónima, sesenta escudos, formaba parte de la colección Paribeni (G. De Marchi 1987 pp. 217, 267 y 439). Hoy, junto a esta de la colección Corsini, se conoce la versión de la Gemäldegalerie de Dresde, también atribuida a Mola da Voss en 1910 (p. 200) pero rechazada por RichardCocke en la monografía sobre el artista ticinés de 1972 (p. 66 R. 17). Otras redacciones del tema con diferentes variantes se encuentran en el Museo Pushkin de Moscú y en el Instituto de Arte de Chicago. En 1989, cuando trabajé en la primera exposición del museo (Roma, Pinacoteca Capitolina y Lugano, Museo Cantonaled'Arte), dedicada a Pier Francesco Mola (formaba parte del comité científico de la exposición), pedí exponer a Omero Corsini siguiendo la atribución del siglo XVIII y la posterior confirmación atributiva por parte de la historiografía del siglo XX. Elegí comparar con esta también la otra versión de Homero, la conservada en Dresde y publicada igualmente por Voss, precisamente para determinar mejor, con la comparación directa, la posible autografía de las dos obras y esta intención la expresé en la ficha del catálogo (Laureati 1989, p. 195 ficha n. 1,37). A este respecto, es necesario observar que en el catálogo las fotos de las dos versiones han sido invertidas (la fig. 1. 1.37 p. 197 es la versión Corsini, la fig. 1.36 a la p. 196 es la del museo alemán). Durante la exposición, vista y revisada en las dos sedes, el Museo Cantonal de Lugano y la Pinacoteca Capitolina de Roma, comparé repetidamente las dos versiones del Homero con el resto de la producción segura y documentada de Mola, retablos y obras de caballete, y llegué a la conclusión de que ambas eran obras ideadas por el artista, ejecutadas por él, pero con una amplia intervención del taller. Una cierta dureza en la ejecución de las figuras, el Homero y el joven, conduce en esta dirección. Convencida de que una exposición es precisamente la oportunidad de estudio para la posible comparación de las obras, cerca de la apertura de la exposición romana, en diciembre de 1989, publiqué en "Il Giornale dell'Arte" algunas notas, con algunas correcciones a las atribuciones propuestas en el catálogo y, entre estas, la más llamativa fue quizás esta de Omero Corsini, obra realizada por Mola pero con amplia e intervención abundante del taller evidente sobre todo en la rendición del brazo y de la mano derecha del poeta (a la izquierda para quien mira). En 1991 Richard Cocke informó del Homero a Giovanni Battista Pace, alumno de Mola, propuesta rechazada, en 2004, por Mario Epifani que confirmó, en cambio, la completa autografía de la obra por parte del maestro del Tesino. Francesco Petrucci, en la reciente monografía, prefirió seguir el mismo camino que yo, hablando de una pintura realizada por Pier Francesco Mola con la ayuda del taller. En el Museo Británico (inv. 1986.6.21.2) se conserva un dibujo con Homero que dicta su poesía, procedente de la colección de Sir Denis Mahon, que fue considerado por Richard Cocke como preparación para la pintura de Corsini. En realidad, el dibujo es simplemente un primer pensamiento sobre el tema ya que la composición está invertida, de hecho el Homero está a la izquierda y el joven a la derecha, además el dibujo representa un Homero de cuerpo entero y no de media figura como aparece en todas las versiones pintadas conocidas hasta la fecha. El tema de Homero ciego que dicta sus versos a un joven y toca un instrumento alude a la práctica antigua de acompañar la poesía con la música. El tema es bastante raro, tanto que, a juzgar por las investigaciones de Andor Pigler, una de sus primeras representaciones correspondería a Pier Francesco Mola. La hipótesis de Richard Cocke de que, en la elección del tema y del formato, se puede leer el reflejo del mismo tema pintado por Rembrandt en 1663 para don Antonio Ruffo no me parece pertinente. De hecho, es poco probable que Mola hubiera podido ver la versión Rembrandt, ya que el cuadro, no apreciado por don Antonio Ruffo, regresó al pintor (y ahora se conserva en el Maurithuis de La Haya). Además, en la pintura holandesa, Homero le dice versos a un joven, pero no toca ningún instrumento. En cambio, no está fuera de lugar la observación del mismo erudito que, a propósito de la tipología del Homero ciego, el artista del Tesino se inspiró en la figura del poeta pintada al fresco por Rafael en el Parnaso de las Habitaciones Vaticanas. Homero con la corona de laurel y barbudo es de hecho muy similar al modelo del siglo XVI ciertamente conocido también a través de grabados. Wart Arslan, al ver en el Homero Corsini, evidentes tangencias con la obra de Mattia Preti, propuso una datación alrededor de 1661 pensando que durante ese año el Mola había conocido al Preti en Valmontone. Richard Cocke, por su parte, pospuso aún más esta datación a los últimos años de actividad del pintor, proponiendo una comparación estilística entre el Homero y San Bruno Chigi, que, en su opinión, databa después de 1663. Dado que el Homero fue realizado, en mi opinión, por el pintor y su taller, es más que probable que se remonta a sus últimos años de actividad cuando más frecuente debía ser la intervención de la escuela. Por otro lado, si releemos lo que escribe Filippo Baldinucci en una carta del 28 de abril de 1681 al senador y marqués Vincenzo Capponi, teniente del Gran Duque de Toscana en la Academia de Diseño, podemos entender mejor cómo podría funcionar, a veces (es bueno especificarlo), la producción artística de Mola. Baldinucci, quince años después de la muerte del artista de Tici, escribió: «Sé por quien lo sabe, que Pier Francesco Mola, discípulo del Albano, pintó algunos pueblos con gran estudio, luego los hizo copiar a sus escolares, retocó de su mano, y esas copias los envió a diferentes partes», en Baldinucci, Noticias de los profesores del dibujo de Cimabue en aquí. Apéndice, con nota crítica y suplementos para el cuidado de Barocchi, VI, Florencia 1975, p. 468. Podemos imaginar una práctica similar, extendida a las figuras, con respecto a las diferentes versiones del tema de Homero.