Descripción del libro
San Sebastián era un soldado romano que se convirtió al cristianismo, como lo indica la coraza apoyada en el suelo. El emperador Diocleciano ordenó que el traidor fuera "hecho sagitario": un suplicio cruel durante el cual el hermoso joven, atado a un tronco, fue atravesado con flechas. Abandonado porque se creía muerto y cuidado por los ángeles, volvió a predicar antes de ser condenado de nuevo al martirio. Rubens se inspiró en un modelo en posa y en estatuas antiguas para representar este cuerpo musculoso y heroico, que pintó alrededor de 1601-1602 durante su primera estancia en Roma. La pintura fue comprada por el cardenal Neri Maria Corsini. Aparece por primera vez en el inventario de 1750.