Descripción del libro
La monumental Flagelación de Cristo, obra maestra tardía del Guercino (1657-1658), nació como un prestigioso regalo diplomático: encargada por el cardenal Lorenzo Imperiali para agradecer al Papa Alejandro VII Chigi la investidura al legado de Ferrara, costó 375 escudos (como se registra en el libro de cuentas del pintor). Al entrar en las colecciones papales, el lienzo permaneció en el Palazzo Chigi hasta 1918, año en que fue comprado por el Estado italiano. Construida como un gran retablo, la obra refleja el austero clasicismo de la última actividad del maestro de Cento. Guercino demuestra una extraordinaria sensibilidad cromática, confiada a una pincelada sumaria y vibrante concebida para una visión distanciada, que confiere a la pintura una fuerte sensualidad. El eje de la escena es la mirada seráfica y resignada de Jesús, captada en el momento de máxima tensión psicológica que precede al inicio del suplicio. La acción se inserta en una arquitectura clásica inusualmente abarrotada por una multitud de soldados y espectadores curiosos. La composición está dominada por los dos verdugos: el de la izquierda, apretando el cabello de Cristo en un gesto escandaloso de derivación renacentista, empuña el látigo; el de la derecha aprieta los nudos alrededor de una columna de media altura. Esta precisa elección iconográfica, difundida entre los siglos XVI y XVII para dejar visible la espalda desnuda del Salvador aumentando su patetismo, constituye un homenaje explícito a la famosa reliquia de la columna de la flagelación, venerada en Roma en la iglesia de Santa Prassede desde el siglo XIII.