Descripción del libro
Según el Génesis (21, 8), Sara, esposa de Abraham, convenció a la hermosa esclava Agar para concebir en su lugar un hijo con Abraham, que fue llamado Ismael. Agar es luego expulsado y madre e hijo se encuentran solos y sedientos en el desierto. El otro, derramado junto a Ismaele, ha goteado las últimas gotas y todo parece perdido. Sin embargo, Dios escucha el llanto desconsolado de la mujer y le envía un ángel para indicarle una fuente de agua, principio de vida y de salvación. Así Agar se sacia la sed y al mismo tiempo se "purifica" de la culpa de haber accedido a la descarada petición de Sara. El patetismo dramático de la historia no impide a Batoni preparar la escena con elegancia mesurada y compuesta e impartir una lección "de buen gusto y razonamiento natural", como se lee en el Elogio del erudito Onofrio Boni (1787).