Descripción del libro
Nació en Malinas en 1570 y murió en Bruselas en 1628. En 1589 fue maestro de la gilda de San Lucas, y en 1600 se le nombra «pintor de los Archiduques». Fue considerado un ilustrador fiel de los hechos no-tables, fiestas oficiales y conmemoraciones de su tiempo; sus pinturas se estiman hoy como preciados documentos históricos. De gran valor son las cabalgatas de los museos del Prado y Victoria and Albert. Realizó atractivos paisajes inspirándose en Gillis Van Coninxloo y Brueghel de Velours, pero aunque utilizó las fórmulas heredadas del primero hasta 1610, su colorido claro, suave factura y amable visión le distinguen del lirismo de Coninxloo, iniciador del paisaje barroco. «No aspira más que a dar una imagen veraz de su país, visto bajo los aspectos más amables», escribe Thiéry. Pintó con tanta fidelidad los alrededores de Bruselas y especialmente el bosque de Soignes, que muchos lugares han podido identificarse. Sus paisajes están poblados, en muchas ocasiones, con figuras de otros pintores, tales como Hendrick de Clerck y Jan Brueghel. Fue el fundador de la escuela de paisajistas de Bruselas; valoró los horizontes y perfiló las montañas en osados acantilados, visión donde es reconocible la persistencia de un lirismo latente. Los fondos son claros, y la ejecución, laboriosa. J. Wauters lamenta la indiferencia de los preceptistas de los siglos XVII y XVIII, incluso los que inician el xIX. La atención de De Bie fue escasa, y el olvido de Mensaert, más grave; Descamps se limitó a señalar sus vínculos con los archiduques; Wautenrs continúa su revisión histórica lamentando la omisión de éstos, salvando sólo a Pinchart ( Kunster-Lexikon, I, 1872, p. 527). La crítica de la segunda mitad del siglo xx es más generosa, con estudios atentos de Puyvelde, Thiéry, Avery, Laureyssens y Wegener, que le sitúan en el lugar que merece como pintor de paisajes y cronista de las fiestas y costumbres de Bruselas en el reinado de Alberto e Isabel Clara Eugenia.