Imagen de Camino al borde de un río

Descripción del libro

Un puente de tres ojos comunica las riberas de un río navegable, dos lanchas atraviesan sus aguas y otras fondean en la orilla donde se erige una ciu-dad-fortín. La pintura combina motivos de Jan Brueghel en un paisaje de sensibilidad italianizante, de composición horizontal y espíritu clásico. La luz dorada del ocaso presagia gustos dieciochescos, que Lafuente Ferrari subrayó como testimonio del agotamiento de la escuela de paisaje de Bruselas, en vinculación ya con la moda francesa; Baudewyns trabajó al servicio de Luis XIV (1977, p. 281) Fue atri-buido, como el anterior, a Clauber, y litografiado por Pic de Lespold (Musso y Valiente, Cuadros selec-tos, III, CXXXV). Se describe en el inventario de 1746 de la colección de Isabel Farnesio, en La Granja: «El otro tiene un puente de tres ojos debajo de un barco con gente; son de a media vara de ancho y tercia de alto» (núm. 351). El paisaje que registra el inventario con el número 350 no figura en el Prado, pero ambos se tasan y catalogan a nombre de Baudewyns con el número 1 520, en el inventario de 1849: «[...] en el camino se ven gentes a pie y a caballo, más lejos un carro con heno y en el lago un barco delante de un puente».