Imagen de Mesa con postres

Descripción del libro

Una mesa con viandas y copas de orfebrería destaca en un interior abierto a un paisaje; una de las columnas acusa una rotura en la parte alta del fuste, y una tupida maleza cubre la otra, dibujada a contraluz en el extremo opuesto del muro. La técnica suelta y vaporosa, propia del barroco italiano, contrasta con el detallismo descriptivo de los objetos. Se inscribió entre los seguidores de Davidsz de Heem en los catálogos del Museo del Prado, y Valdivieso lo incluyó, igual que la Mesa con postres y la Mesa con frutas en un cestillo del Museo del Prado (núms. 2 092 y 2 093), en el estilo de J. Davidsz de Heem. Se restituyen a A. Benedetti en 1975 (Díaz Padrón, Catálogo, I, p. 23, núms. 2 091, 2092 y 2093), opinión que ratifica Greindl en 1983. De utilidad en este contexto es su comparación con el bodegón firmado, pero de mayor carácter decorativo, del Szépmüvészeti de Budapest (núm. 30); se repi-te, en ambas versiones, el lujoso vaso con remate en silueta de pájaro. No se trata de una exposición intrascendente de motivos: la pipa es una crítica al fumador —el tabaco se expande en esta época en los países del Norte—; el melocotón representa el placer carnal; el queso y la mantequilla, la indulgencia; el cristal, la fragilidad; las ostras, símbolo de la luju-ria, junto a las uvas, símbolo de la sangre de Cristo, representan el bien y el mal, y las conchas vacías, la transitoriedad de la existencia. Se inventaría en 1746 en la colección de Isabel Farnesio, en La Granja: «La otra, el metal medio levantado y diversidad de frutas y un jarro, un pedazo de queso y una pipa, de a cuatro pies y seis dedos de alto y cinco y uno de ancho» (núm. 712); en 1794 se halla en Aranjuez: «Igual, una mesa con manteles a medio poner; en ella, diversidad de frutas, 1 500». Se registra en el Museo del Prado en 1827, y en 1849 como de estilo de De Heem: «Bodegón con un mantel ca-ído. Diferentes vasijas, un gran trozo de queso, uvas, limones, etc. Todo sobre una mesa junto a una pared con columnas, por entre las cuales se ve el cam-po» (núm. 1 196).