Imagen de Paisaje con Psique y Júpiter

Descripción del libro

Núms. 1 705 y 107, ángulos inferiores y derecho El episodio de Psique y Júpiter se desarrolla en un paisaje cortado por amplias diagonales escarpadas; predominan los arabescos, la profundidad, la amplitud de factura y la uniformidad atmosférica. El tratamiento vigoroso de las rocas, los contrastes de luz y sombra y los reflejos lumínicos no rompen con el efecto armónico del aire y la fluidez de la cascada. La pintura sintetiza el realismo nórdico y la fantasía y los ecos del arte de Elsheimer. Rubens incorpora las figuras con total naturalidad en el paisaje de Bril. Los antiguos catálogos del Prado identifican la historia con Hebe —cuando la joven diosa, bella y mimada por los dioses, ofrece a Júpiter una copa de ambrosía—, pero en realidad ilustra un pasaje de Psique y Júpiter. El bosque evoca el entorno idílico del antiguo santuario de Filonte, y la secuencia narra la transformación de Júpiter en águila. Jafte advirtió el registro de un lienzo de este asunto en la testamentaría de Rubens (Journal, CXXVII, 1969, p. 657). Juan Luna, en fecha reciente, opta por identificar el asunto con Hebe (Madrid, 1984, p. 88), pero Apuleyo (El asno de oro, 1. VI, 13-15) escribe que la extraordinaria belleza de Psique fue un obstáculo para que hallase el esposo ideal, y que el oráculo de Apolo le profetizó el amor con un personaje al que no podría ver, y así fue: sus hermanas la incitaron a que observara, entre las sombras y con la luz de una lámpara, a Cupido; su curiosidad motivó la furia del dios y la venganza de Venus, que castigaron a Psique con humillantes tra-bajos, uno de ellos recoger el agua de la laguna Estigia, situada en el abismo inaccesible del infier-no. La pintura capta a Júpiter que, convertido en águila, ofrece a Psique la copa llena con el agua de la laguna. Wurzbach propuso la colaboración de Van Uden y Jordaens, y Bredius, la de Paul Bril y Rubens, aunque la fecha de 1610, legible en una de las piedras, se ha prestado a una larga controversia; Rubens, en esa fecha, residía en los Países Bajos, y Paul Bril, en Roma. Se ha pensado que el paisaje fue pintado en Italia, y que Rubens terminó las figuras en Flandes. Vlieghe rechazó esta participación, que Bredius y Jaffé aceptan sin reservas (Burl. M., 1978, pp. 120 y 147; Rubens as Collector, p. 657). Rubens pudo adquirir el lienzo en Roma y pintar las figuras en fecha posterior, y quizá retocara el fondo del paisaje. Es oportuno señalar a este respecto la noticia de Baglione de que Paul Bril, en Roma, no dio abasto a proveer la demanda de los marchantes flamencos. El modelo de Psique recuerda la Venus de Las bodas de Tetis y Peleo, de Jordaens, de la Torre de la Parada, que sigue el boceto preparatorio de Rubens del Art Institute de Chicago (Art. Q., II, 1946, p. 167). El paisaje de Rubens y Bril se inventarió en 1666, 1668 y 1686 en la pieza del retiradizo del Alcázar: «Dos países, de vara y media de largo y una vara de ancho, el uno de la mano de Pablo Bril de Ganímedes, y el otro, un lavadero de David Teniers» (Bottineau, 1958, núm. 582), y consta en la almoneda de Rubens: «En Ladshoe door Paulus Bril, met de Histoire van Psiche» (Denucé, p. 57, núm. 26), en fecha anterior a 1626, ya que el registro de 1645 aclara que fue, entre otras, propiedad común de Rubens y su primera mujer (Génard, De Nalatenschap van P. P. Rubens, 2, 1865-1866, p. 84).