Descripción del libro
Galería Brod, Londres Flores de distintas especies y colorido llenan un recipiente de porcelana de borde festoneado y se derraman ordenadamente, con una ramita de naran-jo, sobre una mesa; mariposas, una libélula y una coccinela animan con viveza esta composición, una de las mejores del género, que se conoce comúnmente como Florero madrileño. M. Van de Venne identifica flores y capullos como símbolos de la fugacidad de la vida: «La hierba se seca, la flor se mar-chita, pero la palabra de Dios permanece en la eter-nidad» (Is., 40, 8). Los motivos reproducen fielmente la composición de mayor amplitud expuesta en Viena en 1935 ( Viena Die füngeren Brueghel und ihr Kreis, núm. 40; Hairs, 1965, p. 364) y la réplica de la antigua colección Morris que figuró en 1976 en la Galería Brod de Londres (Lon-dres. Sotheby's, 29-I11-1961, núm. 48; Burl. M., 1961, 5 nov.). Existen otras versiones en venta en Ams-terdam, en la colección Leger (1930) y en la Galería J. Herbrand de Paris (1926), y dos de taller, en la colección Müller (2-9, VI-1942, núm. 305; Hairs, 1965, p. 361) y en venta en Sotheby's en 1959 (Londres, 24-VI-1959, núm. 29; L. Baldass, Pantheon, marzo de 1930, p. 136).Son muchas las pinturas de este asunto que registra la correspondencia de Jan Brueghel (M. Vaes, «Le journal de Jean Brueghel II», Bull. de l'Inst. Hist. Belgue à Rome, 1926, p. 210) y que Ertz fecha hacia 1615 (1979, pp. 606 y 607). La versión del Prado, cortada en unos diez centímetros de ancho, se ha identificado con la citada en inventario de 1772 del Palacio Nuevo, en el gabinete colgado de verde, pero quizá se trate de otra de características análogas que registra la testamentaría del marqués de Leganés: «Una albornia [albonia] llena de flores y otras por el suelo, de mano de Brueghel, lo tasó en 3700» (López Navío, Analecta Calasanctiana, p. 272, núm. 45). Se registra a nombre de Jan Brueghel en el inventario de 1849: «Montón de flores en una al-jofaina labrada».