Imagen de Asalto a una Galera

Descripción del libro

Dos carros se cruzan en un camino y varias carretas se pierden en la lejanía del horizonte. Tres asaltantes a caballo detienen una galera, cargada de mujeres y niños, en primer plano; el enfrentamiento, sin la violencia compositiva de Snayers o Sebastian Vrancx, y el aspecto caballeresco de los jinetes, han dificultado su interpretación, hasta ahora registrada como Paisaje con galeras; sin embargo, uno de los asaltantes parece a punto de desenfundar su arma; otro, de maneras vulgares, fuerza la carreta a aminorar su paso, y el conductor observa sobresaltado la decisión del jefe de la banda. En la Gemäldegalerie de Dresde se conserva una variante fechada en 1605 (núm. 113). En la pintura del Prado las tintas se funden en gradaciones sutiles y se suaviza el convencionalismo en la distribución de los planos, que acusan otras obras fechadas en estos mismos años. El cielo se tiñe de nubarrones de lluvia pero, en contraste, la luz solar baña las colinas. Modera la rígida división tonal de las pinturas de cronología anterior por el predominio de la armonía y unidad cromática que caracteriza su producción en años inmediatamente posteriores a éste; renuncia al uso del negro y las tonalidades opacas. Se inventaría en 1741, en la colección de Isabel Far-nesio, en La Granja. Más tarde, figura en Aranjuez, y a nombre de Jan Brueghel en el primer inventario del Prado: «Van caminando en diversas direcciones, y cerca de una de ellas, gente a caballo».